viernes, 4 de noviembre de 2011

Genealogía de una Anoréxica

En los últimos días muy reiteradamente me dicen qué delgada que estoy, que estoy muchisisimo más flaca, y yo no lo entiendo. ¿Cuándo empecé entonces? Porqué más allá de la semana pasada que hice ayuno, esta estoy comiendo (vomito la mayoría de las veces) pero no es el punto, yo no me veo muchisisimo más flaca, estoy más delgada de lo habitué si, pero nada más.


Entré a buscar textos que había escrito en la computadora antes de abrir este blog, que es más seguro porque nadie lo lee y nadie sabe que existe, así que voy a colgarlos acá, a ver si me ayudan a entender cuándo empezó...




Chocolate amargo

¿Cómo me sentí al comer la barra de chocolate? Un asco, un choclo grande, la barra tenía la misma forma que yo proyectaba de mí, un pedazo macizo y de varias capas, grueso, y lleno de protuberancias. Un choclo gordo, esa era yo. Llena de granos y de capas de grasa. Entiéndase bien. Yo no me siento gorda, no estoy traumada por dichos de terceros, no, esta vez no es por eso. Necesito adelgazar porque necesito que Benjamín se preocupe por mí. Lo NECESITO. Sí esta bien, seré una Wannabe, pero necesito lograr mi cometido.
Cuando llegue a mi casa tomé 2 vasos y medio de yogurt de manzana y una naranja. Calculé 500 calorías + las 100 del desayuno (vaso chico de café + manzana) + el maldito golpe 132 calorías. Mal, mal mal mal mal. No está bien, tengo que comer menos, tengo que adelgazar más rápido. Necesito que Benjamín me vea pronto y esté ya bastante desfigurada. Sí, soy conciente de mi grave trastorno mental, sé que otra vez es por culpa de ABZURDAH y sé que lo leí por eso mismo. Sabía que me iba a afectar, sabía que es un libro con el que no puedo, que remueve demasiadas cosas en mí, un libro por el cual empecé a vomitar, a no comer y a cortarme. Todas esas cosas ese maldito libro fue capaz de generar en mí. Porque está escrito con maldad, está fría y perfectamente calculado. Como su autora, es mala y sabía perfectamente que idiotas con personalidad frágil y con los valores poco claro iban a sucumbir. Ella sabía que esto podía pasar. Y yo se lo dije, POR TU CULPA ME CORTO Y POR TU CULPA TENGO PROBLEMAS CON LA COMIDA. Hace 3 años le escribí y le pedí que me ayudara, que quería salir, ja ja que ilusa, ella sabía perfectamente que podía pasar. Ella quería ser la reina, quería que sea su súbdita y quería que vomitara pensando en lo hermosa que era el cielo. Idiota. Lo conseguiste la primera vez, y lo volviste a conseguir. Siempre con esta personalidad frágil y completamente susceptible y permeable. Soy una esponja absorbo todo.
Me estoy cavando mi propia tumba y el solo pensarlo me aterra. ¿Para qué hago esto? Necesito llamar la atención. No solo de Benjamín necesito que de verdad sientan todo el dolor que llevo dentro desde que tengo 11 años. Benjamín es una excusa, es una de las más importantes pero también es un medio. Porque sé que si Benjamín me ve con 10 kilos menos, tambaleándome por la calle y a punto de quebrarme como una rama seca, va a llamar a mis padres, espero que lo haga y espero que ellos se preocupen por mí. Espero que mi padre llore y me pregunte ¿qué hice mal?” ¿Qué hiciste mal? Seguir con esa arpía loca desquiciada hijo de re mil puta. Yo te quiero papá, sabés que tengo un amor muy grande hacia vos pero esa puta reventada a mi me caga la vida. Sacala de acá, alejala de mi vida y yo empiezo a comer (eso es cuando esté en la última fase al borde de la muerte y haga mi petición final) ahora. Si yo no me quiero morir, si yo solo quiero bajar 8 kilos, si yo solo quiero estar más flaca y llamar la atención, ¿qué pasa cuando lo consiga? ¿Volver a comer y recuperarlos? Kilos que con tanto esfuerzo espero perder. Es una incoherencia. Toda la idea es una imbecilidad desde el principio hasta el final. Pero necesito que me escuchen, no tengo otra manera de que se preocupen por mí. Necesito que sepan que de verdad estoy muy grave, que tengo un dolor que para mi ya es inaguantable que si no me salvan yo me muero de hambre. Y ahora hablo enserio hagan algo o yo me dejo morir. Se que soy muy fuerte como para suicidarme, porque al fin y al cabo es suicidio, pero necesito decir y hacer lo que sea para llamar su atención. Para que alejen esa loca de mí, y necesito de verdad necesito ser anoréxica.
Es una estupidez, soy una retrasada mental con gravísimos disturbios, pero soy un cuerpo y un alma perturbada y necesito ayuda en este momento. Gracias por escuchar.
Ayúdenme o me dejo morir de hambre, a partir de hoy voy a ser más autodeterminada y hasta que no alcance mi meta no voy a parar, espero que sea en dos o tres semanas.
06 octubre 2011

No hay comentarios:

Publicar un comentario