Necesito adelgazar, más que nada en este mundo, lo necesito. No es una cuestión de querer o no, es una necesidad. Que sobrepasa cualquier lógica. Pero no, miento, es como si mis dos hemisferios estuvieran batallando y uno quiera salirse y el otro pelease por seguir. Necesito adelgazar y a cualquier precio. Y mi cerebro trastornado, pero con todavía algo de razón me dice "hay otras maneras, todavía estás a tiempo" "mirá lo débil que estás, otra vez con los mareos" "¿Cómo vas a trabajar, y a estudiar, cómo vas a estar todo el día a mil por hora sin energía y sin comida?" Y yo le contesto "pero no estoy sin comida, como pero como poco, creo que con un café con leche descremada, una naranja, y tomando yogurt y dos barritas de cereal puedo seguir" y me dice, ¿si podés? ¿Y por qué de noche te agarra la gula y comés y comés?, por TU CULPA, no, mentira, porque mi razón puede más que mi sin razón. Yo no sé que me depara el futuro, yo no sé que pasaría si otra vez vuelvo a recaer, y está vez la peleo hasta el final, hasta mi muerte. Porque no quiero morir, porque tengo muchos proyectos y demasiadas expectativas por el mañana. Necesito adelgazar, cuando tenga esa paz y esos diez kilos menos juro y perjuro que me voy a detener. Pero será en vano? Por qué si vuelvo a comer, y a disfrutar de la vida y de la comida, no va a pasar mucho tiempo hasta que los vuelva a recuperar... No quiero ser esclava de las dietas, no quiero no poder darme gustos con la comida, quiero poder salir y disfrutar, invitar a alguien a comer, y disfrutar. No quiero vivir con esta culpa vacía, porque si hubiera matado a alguien, de forma culposa o voluntaria, me aguanto la culpa, pero ¿cómo puedo cargar con una culpa que sólo es producto de mi mente trastornada? Necesito adelgazar, es lo único que sé. Prometo no dejar de comer nunca un día entero, prometo comer lo único y suficiente para poder vivir mis días, y prometo decirle que no a todos aquellos productos que sólo me otorgan un placer esfímero. Prometo bajar esos 10 kilos, pero prometo que seré medianamente prudente, y que limitaré mi ingesta, pero no la anularé.
Prometo empezar a ir al psicólogo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario