viernes, 7 de octubre de 2011

Quién soy

¿Quién soy? Es difícil contestar a ésta pregunta cuando ni yo misma lo tengo claro. Pero sí se que padezco. Anorexia, y digo anorexia y no Ana o Mía. Yo no soy una ANA, yo no tengo una diosa a quien rezarle y a quien pedirle que me exima de mis pecados (léase comer). Primero, porque para mí comer no es un pecado, en todo caso engordar, pero tampoco. Tengo desórdenes alimenticios sí, pero nada más (y nada menos). No creo en ANA, y no creo en MIA. Ni siquiera me identifico como tal. Yo tengo problemas con la comida, y para llorarle tengo a mi Dios, esa entidad a la que algunos recurrimos para pedir ayuda, alabar, rezar, llorar, sufrir, tener fé. Yo soy creyente y si le debo rendir cuentas a alguien es a Dios, y ya llevaré yo mis propias cuentas.
No creo tampoco en la Anorexia como un estilo de vida, sé y tengo MUY en claro que es una enfermedad, un desorden físico y mental gravísimo, sé que me puede llevar a la muerte, y sé que bajo ninguna circunstancia quiero morir.
Se preguntarán también, si es que alguien me lee, o se hace preguntas acerca de por qué esta princesa no tiene a su reina Ana (tampoco me considero una princesa, me defino más bien como un adolescente que ya casi no lo es, que ya lleva la etiqueta de Adulto Joven, que tiene problemas, que grita silenciosamente, y que deseperadamente necesita que alguien escuche sus gritos). En fin, quizá alguno se pregunte por qué el Blog se llama ÚRSULA BUSH, y el título reza PENÉLOPE. La respuesta responde a más de lo que a simple vista parece. No tengo trastornos de personalidad.
Yo ya fui ANA, (sí, Ana) pude volver a encaminarme, y hoy, tres años después vuelvo a caer en sus garras. Tuve la mala suerte, en realidad el mal capricho de asistir a un colegio de niños ricos (en ese entonces yo tenía 17 recién cumplidos) niños de ropa cara, cara lavada y perfumes exclusivos. Niños arrogantes, mimados y soberbios. De esos que te miran de arriba abajo, de esos que podés ver en sus caras el asco que le das por no ser como ellos.
Yo no era una niña rica, podía ser muchas otras cosas. Era muy bonita, figura alta, estilizada, un gusto exquisito por la ropa, inteligente, capaz, buen estudiante, amorosa, agrandada y superficial, pero no era ellos. Y la presión se sentía. Era DEMASIADA. Siempre tuve el gran problema de no poder definirme, escuchaba las canciones que a mis "amigos" le gustaban, me vestía para agradarle a otros, me reía para parecer feliz, me mimetizaba con mi ambiente. Y por supuesto que en este nuevo colegio rico tenía que hacer lo mismo. Porque no encajaba, porque no era suficiente. Ya tenía dos requisitos medianamente a tono, la Soberbia y la superficialidad. Pero sobre todo el primero, el segundo fue gestándose allí mismo. Sí aparentaba ser segura de mi misma, quizá en algún punto lo era, y sí sabía que era bonita y delgada. Pero no alcanzaba. Era demasiada la presión y de manera urgente debía ponerme a tono. Era tal que dejé de comer. Seguramente para adelgazar, pero también por el estrés que me generaba. No se imaginan lo que es estar en un lugar así. Tenés que ser perfecta (y no es que ellas lo fuesen, más bien eran unas adolescentes operadas, bulímicas y anoréxicas en su mayoría con pantalones caros y carteras alucinantes).
Me fui por las ramas. El nombre de mi Blog es URSULA BUSH, por que la época de ingreso a ese colegio, coincide con ABZURDAH, supongo que la mayoría lo han leído. Bueno, Abzurdah fue el mayor de mis males. Para una chiquilina débil, suseptible y ridículamente permeable, Abzurdah no es el libro indicado. Pasaba los mismos problemas que yo, tenía los mismos conflictos que yo, era hermosa y era anoréxica y se cortaba. Perfecto. Mi THINSPIRATION diría después. Era perfecto, tenía que ser como ella. Y así empecé. Por un libro escrito por una estúpida narcisista, por una hipócrita, loca malvada. Porque lo es. Es malvada, ese libro es frío y calculador, como la autora, sabía perfectamente lo que hacía. Quería sus súbditos, quería ser la Reina que siempre anheló ser. Y lo estaba consiguiendo. Porque el público adolescente es más maleable que el adulto, porque hablar de la desgracia y compartir las memorias de un adolescente es la mejor forma da llegar a otro. En ese momento pensaba en Cielo Latini como un EJEMPLO DE VIDA. Y cuando digo ejemplo no lo digo precisamente por haberse recuperado de tal mal, lo digo por padecerlo. Era perfecto, lo que necesitaba, a ANA Y MÍA para encajar en ese mundo, y de LA NAVAJA para poder lidiar con todo mi sufrimiento. Porque desgraciadamente no sólo era el colegio mi mal, mi familia era una completamente disfuncional, con una madre adúltera, drogadicta y alcoholica (y anoréxica), con un delirio galopante, una puta loca sin remedio.
Supongo que quise ser la hija que Cielo nunca pudo tener, Úrsula, aunque hoy creo fervientemente que nunca estuvo embarazada, y que Úrsula sólo fue producto de su mente trastornada. A mi entender, le acreditó a su falta de menstruación (consecuencia de su anorexia), un nombre y una vida: Úrsula mi hija. En fin, me siento una imbécil por hablar y ponerme a analizar a una persona que desconozco completamente. No sé si Cielo Latini es buena, o mala, si es una manipuladora, una chantajista con aires de superioridad y deseos de admiración, o si es una pobre oveja descarriada que se perdió, se encontró con la muerte y hasta la muerte misma la rechazó. No sé ni me importa. Lo único que tengo claro es el mal que me causó su libro. Y eso fue a los 17 años. Pero hoy, tres años después volví a caer en sus desgarradoras y sanguinarias garras. Y otra vez su libro me trajo hasta aquí. Me removió cosas que pensé que estaban sepultadas, que muy difícilmente puedo recordar, y las sé enterradas en lo más profundo de mi inconsciente.
Volví a recaer, una vez más tengo problemas con la comida. Ya decía yo por el 2009 que una anoréxica nunca se cura totalmente, heme aquí, nuevamente frecuentando estos foros, contando calorías, con una culpa inmensa que me abraza y me asfixia después de que termino de comer. Otra vez, cortando la comida en pedazos chiquititos, masticando 50 veces antes de tragar, otra vez Ana. Pero no otra vez Úrsula, nunca más voy a creer una palabra de lo que diga esa puta. Además mi situación actual es sensiblemente diferente a la de aquel entonces, ni mejor ni peor, diferente. Hoy tengo problemas que en ese entonces sólo eran temores. El abandono y el rechazo. Y sí es verdad que la mayoría de las cosas que diga van a tener una coincidencia casi tormentosa con las palabras y los sentires de CL. Por eso logró envolverme, una y otra vez lo consigue, porque somos tan parecidas... O porque al menos encuentra las palabras justas para describirme a mí. Loco no? Por eso en esta "reencarnación" prefiero ser Penélope, porque es más pura y es más sufrida. Hoy soy más grande y sufro más y entiendo más, o menos no sé, pero no soy la misma, y las metas que persigo tampoco. Hoy ya no busco encajar, hoy busco llamar la atención, de una manera inusitadamente autodestructiva y antinatural.

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